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El azúcar y los Clostridium perfringens

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14042012

Mensaje 

El azúcar y los Clostridium perfringens


















Publicado el 12.04.2012.



Una investigación prueba la capacidad del azúcar de mesa para atacar la bacteria productora de gangrenas.



Se caracterizó a nivel genético por qué y cómo el azúcar previene la contaminación de los tejidos y acelera la cura, ya que impide el desarrollo de microbios.



Fuente InfoUniversidades | DiCYT.



Santa Fe, 10.04.2012. El laboratorio del doctor Roberto Grau,
director del proyecto radicado en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y
Farmacia, está ubicado en el inmenso hospital escuela que constituye el
Hospital Centenario. Allí, se lleva adelante una línea de trabajo que
investiga a la bacteria Clostridium perfringens. Esta bacteria es
la causante de la enfermedad conocida como gangrena gaseosa. Se trata
de una infección necrosante de los tejidos. Clostridium perfringens
produce gas dentro de los tejidos gangrenados y, en ausencia de
oxígeno, su tendencia expansiva se desarrolla rápidamente, por lo cual
con frecuencia resulta mortal.



Según expone Grau, la bacteria Clostridium perfringens también es
uno de los principales causantes de intoxicación por alimentos
contaminados. Esta bacteria tiene como particularidad su sensibilidad al
oxígeno. En contacto con el aire, muere. No obstante, se trata del
patógeno de humanos más ampliamente distribuido. Esto se debe a su
capacidad de generar esporas, que son estructuras de resistencia inertes
e insensibles a cualquier tipo de agresión, como el tratamiento con
antibióticos. Cuando llegan a un lugar apropiado, esas esporas
desarrollan gangrena.



“Hace unos cinco o seis años atrás comenzamos a estudiar esta bacteria,
en particular cómo se regula su proceso de producción de esporas. A
medida que avanza la gangrena, la bacteria va produciendo toxinas que
degradan los tejidos. Una gangrena tratada tardíamente puede llegar a
avanzar diez centímetros por hora. Por eso, hasta el momento, la
solución a la gangrena es la amputación”, cuenta Grau.



En 2006, el equipo que dirige publicó un artículo en colaboración con un
grupo de investigadores de Estados Unidos donde describieron la forma
de regulación de la capacidad esporulante de Clostridium. “En ese
momento la llamé ‘la señal salada’, porque descubrimos que los azúcares
podían regular negativamente la capacidad de esta bacteria de realizar gliding (de desplazarse)”, indica el investigador.



Entonces, el equipo de Grau comenzó a pensar un proyecto de ciencia
aplicada a largo plazo: “Si conocemos la formación de la espora y ahora
podemos inhibir el gliding, podemos pensar en un antibiótico para impedir la esporulación y el avance de la bacteria”.



En aquella oportunidad, cuando se publicó el artículo en colaboración,
algunos científicos se acercaron al doctor Grau con una inquietud clave:
qué relación tenía la vieja práctica médica de aplicar azúcar de mesa
en las heridas con la investigación que se desarrollaba en los
laboratorios de microbiología en Rosario.



“Parte del porqué de esa práctica médica se debe a la capacidad del
azúcar de absorber el agua. Es un proceso osmótico que le quita a la
bacteria el agua libre suficiente para crecer. Pero se sabía que eso no
era todo. Entonces, cuando avanzamos con nuestras investigaciones,
decidimos ver qué tenía que ver el azúcar con la producción de toxinas.
Lo que descubrimos es que el azúcar regula negativamente la producción
de toxinas esenciales para el desarrollo de la gangrena. De esta manera,
se completa la tríada: sabemos impedir que la bacteria esporule. Si la
alternativa es escapar, sabemos cómo impedir el desplazamiento. Si
produce toxina, también sabemos cómo inhibir ese proceso. Con lo cual,
la bacteria estaría totalmente indefensa”, señala el científico.




Próximos pasos
“El próximo paso será desarrollar, a partir de
este conocimiento, un nuevo antibiótico que prevenga contra este tipo de
infecciones -proyecta el investigador-. A través de Conicet vamos a
intentar el patentamiento del descubrimiento para que, el día de mañana,
si hay un desarrollo de antibióticos, tanto Conicet como la UNR puedan
participar. Por supuesto, nos gustaría que el antibiótico pueda
desarrollarse en el país”.



El director de la investigación se enorgullece de que esta última etapa
de los estudios sea de producción 100% local: “Trabajamos junto a tres
estudiantes, becarios de posgrado. En este laboratorio de microbiología
tenemos todo el equipamiento necesario para el desarrollo de este tipo
de investigaciones”.




Fuente
InfoUniversidades | DiCYT.




Fotografías
Imagen: corriente21.com.ar.

Juanca
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El azúcar y los Clostridium perfringens :: Comentarios

Mensaje el Sáb Abr 14, 2012 9:47 pm por Admin

Me parece un artículo interesante!!! En más de una oportunidad me sorprendió el uso hospitalario de azúcar en infecciones de tejidos blandos y ver el efecto que éste producia. Gracias Juanca por compartir noticias de salud...

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